Estoy hasta los cojones de…

  1. Los que señalan su muñeca cuando preguntan por la hora… Ya sé donde está mi puto reloj, colega, ¿dónde tienes el tuyo? ¿Me señalo yo los huevos cuando pregunto donde está el water?
  2. Los que se levantan del sofá para buscar el mando a distancia por todo el salón porque se niegan a acercarse a la tele y cambiar el canal manualmente.
  3. Las tias que te dicen “Sí, hombre, si quieres te bajo los pantalones y, encima, te la chupo”. ¡Pues claro! ¿Para qué me vas a bajar los pantalones si no me la vas a chupar?
  4. Los que dicen “Siempre está en el último lugar en el que miras”. Pues claro. ¿Quién cojones sigue buscando algo después de encontrarlo?
  5. Los que están viendo una película y dicen “¿Has visto eso?”. No, capullo, he pagado 5 euros para venir al cine y mirar el puto suelo.
  6. Los que preguntan “¿Puedo preguntarte una cosa?”. No me dejas elección, ¿no?
  7. Los que dicen cosas como “Mis ojos ya no son lo que eran”. ¿Y qué eran? ¿Orejas? ¿Botas de agua?
  8. Los que anuncian que se van al water. Gracias, pero no me hacía falta saberlo.
  9. Los currantes del MacDonalds que fingen que no te entienden a menos que pongas el “Mac” antes de la comida que estás pidiendo… Tienes que decir una MacHamburguesa de Pollo, si dices Hamburguesa de Pollo se quedan en blanco… Bueno, pues, me pones una MacPajita y te la meto por tu MacCulo, puto MacCapullo.
  10. Cuando tienes un accidente y te preguntan “¿Estás bien?”. Sí, sí, gracias, recojo mis piernas y me largo enseguida.